La resistencia tubular aletada es un dispositivo eléctrico utilizado para calentar fluidos en diversas aplicaciones industriales. Está formada por un elemento resistivo eléctrico que convierte la energía en calor y por aletas disipadoras que amplían el área de contacto con el aire, facilitando una mayor transferencia térmica al entorno.
Estas resistencias se fabrican en distintos tamaños y potencias, adaptándose a las necesidades de cada aplicación. Son ideales para sistemas de calefacción de aire, líquidos y gases, y se utilizan comúnmente en hornos, estufas, calderas, secadores, entre otros equipos industriales.
Su principal ventaja radica en su alta eficiencia térmica, que permite un calentamiento rápido y uniforme, reduciendo el tiempo de proceso y aumentando la productividad. Además, las aletas disipadoras prolongan la vida útil al reducir la temperatura del elemento calefactor.
Fáciles de instalar y reemplazar, estas resistencias minimizan los tiempos de inactividad en la producción y requieren un mantenimiento sencillo, como la limpieza periódica de las aletas. Disponibles en diámetros estándar (6,25 a 16 mm) y fabricadas en materiales como acero inoxidable, acero al carbono o cobre, incluyen un elemento resistivo de níquel-cromo (Ni/Cr) y óxido de magnesio compactado (MgO).
Las resistencias tubulares vulcanizadas son dispositivos diseñados para calentar fluidos en procesos industriales, especialmente en ambientes refrigerados o con alta humedad. Están compuestas por un hilo resistivo enrollado en una base aislante y recubiertas con goma vulcanizada. Su temperatura máxima de trabajo es de 500°C, con diámetros entre 6,5 y 8,5 mm, y una zona fría protegida por cables de silicona de fabricación especializada.
El proceso de vulcanización confiere al material una mayor resistencia y durabilidad, haciéndolo apto para aplicaciones en agua, aceite, gases y líquidos corrosivos. Se utilizan en equipos como hornos, estufas, tanques de procesos y autoclaves.
Estas resistencias destacan por su alta durabilidad, resistencia a la corrosión y protección frente a impactos mecánicos. Son personalizables en tamaño, formato y potencia según las necesidades específicas y requieren un mantenimiento mínimo para un rendimiento óptimo.
Diseñadas para calentar alimentos en grandes cantidades, estas resistencias se encuentran en fogones, hornos, planchas y freidoras industriales. Fabricadas en acero inoxidable, son resistentes a la corrosión y las altas temperaturas, además de ser fáciles de limpiar.
Disponibles en distintos formatos y potencias, pueden funcionar con voltajes de 110V, 220V o trifásico. Los tubos están hechos de acero inoxidable 304, 316L o Incoloy 800, con diámetros de 6,5 mm, 8,5 mm o 11 mm.
Garantizan un calentamiento uniforme y eficiente, lo que permite mantener la calidad y consistencia de los alimentos. Algunos ejemplos de aplicaciones incluyen hornos, parrillas, freidoras y calentadores de alimentos.
Utilizadas en equipos domésticos como duchas eléctricas, grifos de agua caliente y calentadores, estas resistencias están hechas de acero inoxidable o latón, con un hilo resistivo en su interior.
Fáciles de instalar y reemplazar, permiten a los usuarios realizar el mantenimiento sin ayuda técnica especializada. Su fabricación en materiales de alta calidad garantiza durabilidad y resistencia a altas temperaturas y corrosión.
Un ejemplo común es su uso en duchas eléctricas, donde el agua se calienta al pasar por la resistencia, ajustándose a las necesidades de cada aparato.
Estas resistencias son ideales para procesos industriales que requieren altas temperaturas y resistencia a entornos agresivos. Están compuestas por un elemento de níquel-cromo aislado en un tubo cerámico, que forma un collar flexible adaptable a diferentes objetos.
Con una alta eficiencia energética, estas resistencias proporcionan un calentamiento rápido y uniforme, reduciendo tiempos de procesamiento y aumentando la productividad. Se emplean en aplicaciones como calefacción de líquidos, secado de materiales, moldeado de plásticos y tratamientos térmicos de metales.
La resistencia tipo cartucho es un dispositivo compacto y duradero, ideal para aplicaciones industriales como el moldeado de plásticos, procesamiento de alimentos y tratamientos térmicos.
Compuesta por un elemento de níquel-cromo enrollado en un tubo de acero inoxidable relleno de óxido de magnesio, proporciona un calentamiento uniforme y controlado. Se fabrica en distintos tamaños y potencias, y su diseño compacto facilita la instalación en maquinaria y equipos.
Su capacidad para alcanzar altas temperaturas rápidamente mejora la productividad y asegura procesos consistentes y de calidad.
Habla ahora con uno de nuestros representantes y conoce más sobre nuestros productos.
Todos los derechos reservados | Tecnolatina